Título: “A través de mis pequeños ojos”
Autor: Emilio Ortiz
Editorial: Duomo Ediciones
Páginas: 250
Año de publicación: 2016

Sinopsis: Una bella historia de amistad, amor y superación contada a través de los ojos de un perro guía. Cross es un perro guía alegre y travieso. Mario es un joven invidente que intenta abrirse camino en la vida. Juntos forman un equipo inseparable. A través de mis pequeños ojos es una conmovedora novela que narra las divertidas peripecias de Cross en el mundo de los humanos. Su autor,

“El café huele a hogar, pero sabe a rayos”

Después de un año sin volver a Sevilla ya me tocaba unas vacaciones para disfrutar de la familia y de mi ciudad. En mis innumerables salidas al centro – siempre caminando para empaparme a profundidad del ambiente hispalense – pasé por mi librería preferida, Librería Reguera, ubicada en C/Almirante Apodaca, una librería hermosamente añeja, de trato personalizado y en la que los vendedores pasan la línea de simples dependientes a ser los consejeros que te ayudan a poner título a ese libro que estás deseando leerte y ni te imaginabas que existía. Además… ¡también se encuentra muy próxima al bar que aparece en la adaptación cinematográfica de “Más allá del jardín” de Antonio Gala! (Mis más sinceras disculpas si estáis a cuadros y preguntándoos que a qué viene eso, pero es que cualquier cosa relativa a Gala hace que me entre la vena de fan quinceañera). Me acerqué al escaparate y una imagen captó mi atención: ojillos amables, gran narizota y unas orejas peludas y grandes.
“A través de mis pequeños ojos”, un libro cuya portada es totalmente acaparada por un Golden Retriever, sabia elección por parte de la editorial Duomo porque a no pocos vi sonreír mientras asociaban el título de la obra con la amable foto, asociación fácilmente reforzada con la frase: “una novela conmovedora narrada a través de los ojos de un perro guía”.  Y dicha frase no engaña.
Cross – el protagonista de cuatro patas –  nos cuenta de una forma divertida y fresca todas sus peripecias, desde cachorro hasta perro adulto sin olvidar su etapa de formación como perro guía; un buenato de categoría que te enamora desde la primera página pero no hay que dejarse engañar, si alguien pensaba que un perro guía puede ser tremendamente aburrido por su santurronería… ¡nada más alejado de la realidad! Aquí tenemos al travieso de Cross que siempre encontraba el momento adecuado para hacer de las suyas.
Los libros que exaltan la relación de amistad entre el ser humano y los canes suelen ser un éxito asegurado gracias a su fácil lectura dirigida prácticamente a todos los públicos. En una sociedad que nos sobreestimula con innumerables noticias negativas e imágenes cargadas de violencia el buscar un paréntesis se convierte en una necesidad recurriendo a lecturas dinámicas y ágiles que nos ayuden a distraernos y robarnos una sonrisa. “A través de mis pequeños ojos” cumple esta función perfectamente. Lenguaje sencillo, capítulos cortos y dinámicos y pequeños chistes perrunamente agradables hacen de esta obra una delicia para desconectar y pasar un buen rato sin dejar de lado las destacables críticas al incomprensible comportamiento humano por parte del peludo protagonista, críticas con la extensión exacta para la reflexión pero sin caer en el hastío.
Lo mejor: todo buen autor tiene que conseguir que te enamores del protagonista de su obra, algo que Emilio Ortiz consigue sin dificultad haciendo que la empatía con Cross se active desde el primer renglón. Un punto a favor es incluir al final del libro la foto del autor con su perro guía por el paralelismo de ficción vs realidad sabiendo que las peripecias de Cross y Mario (su humanoide) no quedan sólo en la literatura sino que tienen algo de vívidas en Spock y Emilio
Lo peor: 250 páginas que pasan de volada, el protagonista te atrapa tanto que se hubiera agradecido la narración de más aventuras ya que los espacios temporales pasan demasiado rápidos